Sangre azulVida y delirio de Margarita Ruiz de Lihory
Viernes, 11 de marzo, 19.30 h
Bibliocafé • C/ Amadeo de Saboya, 17 • Valencia
Con la actuación de Eva Dénia y Carles Carrasco que acompañrán al autor.

La edición y su entorno cultural

Un libro relata la importancia de la suma de combates por el control de Valencia en el devenir de la Guerra CivilQuizás porque no haya alcanzado el renombre de batallas como Belchite, el Ebro, Madrid, Guadalajara o Jarama. Porque se luchara a lo largo de un disperso frente de más de 150 kilómetros o porque no tomaran parte en ella mitos de la iconografía republicana como El Campesino, Líster o Modesto, la batalla por Valencia no ha ocupado un lugar destacado en la historiografía de la Guerra Civil.
Sin embargo, a lo largo de un centenar de días, entre principios de abril y el 25 de julio de 1938 se sucedieron una serie de intensos combates por el control de Valencia que influyeron de forma determinante en la moral de las tropas republicanas y en el transcurso de la contienda en un momento en el que resistir -para la República- podía ser sinónimo de victoria si la guerra contra el fascismo daba el salto a todo el continente, como finalmente sucedería en septiembre de 1939.
Edelmir Galdón destaca estos aspectos en su obra La Batalla por Valencia, una victoria defensiva. El libro supone una aportación novedosa a la literatura relacionada con la Guerra Civil no solo por reivindicar la importancia de los combates que se sucedieron por la conquista de la ciudad. También porque Galdón se ha aproximado al tema desde lo que se podría definir como la curiosidad del excursionista. "Hago muchas excursiones y en ellas observé la cantidad de restos de líneas de resistencia y construcciones militares que había por la zona de Espadà y que en ninguna parte había información suficiente sobre todo aquello. El libro es el resultado de las investigaciones que hice por explicarlo", relata.
La lucha por Valencia comenzó tras la derrota de la batalla de Teruel y la "debacle militar" de la ofensiva de Aragón que acabó con la división de la zona republicana en dos y la irrupción en Vinaròs de las tropas franquistas. Franco se fijó entonces la captura de Valencia como el siguiente objetivo dada su importancia como principal puerto de entrada de provisiones y munición de la República.
Sin embargo, el avance fulgurante de las tropas sublevadas se topó con la resistencia del Ejército Popular, que recuperó parte de la moral perdida. Galdón destaca la importancia de la batalla por Valencia en retrasar el desenlace de la guerra y en desgastar al ejército franquista mientras el Estado Mayor republicano preparaba la ofensiva del Ebro. Buena parte del mérito lo atribuye a la llamada línea XYZ -"las tres últimas letras del alfabeto porque detrás ya no quedaba nada hasta Valencia"- una estructura defensiva de trincheras desde la sierra de Javalambre, pasando por la sierra del Toro hasta la localidad de Almenara, de la que se recogen numerosos testimonios gráficos que aún perduran.
Artículo publicado por Jaime Prats en El País, el miércoles 23 de febrero de 2011.
Intervendrán:
El próximo jueves, 24 de febrero, a las 19,30h dentro del Fòrum de Debats que organiza la Universitat de València en la Nau (C/Universitat, 2), se celebrará «Pensar el País Valencià en temps de globalització», con motivo de la segunda edición del volumen colectivo «Vida amunt i nacions amunt».

Intervendrán:
Jueves, 3 de diciembre. 19,00 h
2. Amengual Colom, Antoni, Hablando de física a la salida del cine, Universitat de les Illes Balears.
Intervendrán:
Teresa Canet, profesora de Historia Moderna de la UV
Paulino Iradiel, catedrático de Historia Medieval de la UV
Ernest Blenguer, autor del libro
Antoni Furió, director de PUV
Idees i paraules. Una filosofia de la vida quotidiana
¿Por qué vamos a los cementerios? ¿Quedan todavía libreros? ¿Por qué se nos niegan derechos culturales básicos? Cuestiones como estas constituyen para el autor acicates para ponerse a escribir, en este caso en forma de textos breves, incisivos, irónicos. Unos textos que quieren ser a la vez entretenidos y comprensibles y dar pie a la reflexión y mostrar el carácter de nuestra época.
Los personajes literarios nos ayudan a pensar en los otros. Son nuestros héroes alfabéticos: por delegación nos muestran qué deseamos o qué tememos. Con ellos vivimos e incluso hablamos: forman una populosa demografía de tipos admirables o ruines con los que tratamos. Este libro empieza con los Adúlteros de novela y acaba con los Vampiros de cuento: de Bovary a Drácula. Los capítulos son ensayos ordenados alfabéticamente: una crónica personal, la del historiador que lee ciertas novelas como documentos culturales. Sin duda se trata de un elenco subjetivo, aunque no arbitrario: también pasan por aquí los Espías, los Licántropos, los Monstruos, etc. Viven en algunas de las novelas que más nos han conmocionado, aquellas que expresan un contexto al tiempo que lo rebasan. Ese hecho los convierte en materia de historia cultural, pero también en objeto de disfrute.